El eco sordo del dolor pasado retumba en mi silencio, es tiempo de salir huyendo.Me levanto y siento el cansancio de esa soledad que duele y que me inunda de lenta desesperación. Sacudo mis pies entumecidos por mil recuerdos y con angustia en el pecho me deslizo por un pasillo amargo dejando atrás mi particular desierto de lágrimas infinitas. Mi corazón abatido anhela reencontrarse contigo, pues el ritmo de su latir sólo se reanima al compás de tu gracia. Respiro profundo y clamo a Ti en mi angustia pero mi voz se quiebra... Sed, tengo sed, estoy sedienta... Sedienta, de tu amor y tu poder estoy sedienta, mi desierto ya crucé. Hoy quiero reposar en la quietud de tu bondad, buscando en tu perdón llenar mi alma con tu paz. Sedienta, de tu amor y tu poder estoy sedienta, entre sombras desperté. Grito mi oración, yo quiero tocar tu corazón, saciando en ti mi sed pues sin tu agua moriré. Estoy sedienta, de tu amor y tu poder estoy sedienta... sedienta de ti. Mil guerras, muchas almas por ganar y yo sin fuerzas, sin más fe para luchar. Me rompo en un clamor, me desespero sin tu voz sanando las heridas del dolor de mi aflicción. Estoy sedienta, de tu amor y tu poder estoy sedienta... sedienta de Ti. Tu agua me alcanza, saciando mi sed con corrientes infinitas y trayendo vida a mi tierra resquebrajada de cansancio y tristeza. Recobro fuerzas y apresuro mis pasos hacia nuestro lugar secreto donde sé que me esperas. Mis ojos, aturdidos por una agonizante ceguera, necesitan un rayo de tu luz para poder vislumbrar tu presencia... Y te llamo en mi quebranto... e intuyo que te acercas, ¡Tú nunca faltas a la verdad de tus promesas! Ayúdame a entrar en el esplendor de tu gracia, guía mis pasos hacia Ti, acércate mi Dios, ven a mí, Señor, ven...

Ven con tu luz, ilumina con tu gracia mi existencia. Ven, lléname con el suave palpitar de tu poder. Ayúdame a ganar hoy mis batallas, dispón en mí tu fuerza y tu valor.  Y Tú serás por siempre mi alabanza, sólo Tú Jesús, sólo Tú. Ven con tu luz, ilumina con tu gracia mi existencia. Ven, lléname con el suave palpitar de tu poder. Enséñame a enfrentar todo gigante y a hacer real la victoria que hay en ti. Y Tú serás mi paz en la tormenta, sólo Tú, Jesús, sólo Tú. Ayúdame a ganar hoy mis batallas, dispón en mí tu fuerza y tu valor.  Y Tú serás por siempre mi alabanza, sólo Tú Jesús, sólo Tú. Y siento cómo tu poder se acerca y con cánticos de liberación me rodeas. Mi mirada se ilumina, mis cadenas se desatan y entiendo que no sólo me libertas de la trampa, sino del destino que me dictaba. ¡Libre, soy libre!, nunca más presa y llorando tu ausencia. Tu viento suave y fresco me revela tu plan perfecto y descubro que los gigantes enfrentados o los temores enraizados no son más que parte de mi camino hacia lo eterno. Y comienzo a sentir tu amor y me aferro a tu perdón, quiero mi Dios estar siempre contigo... En la grandeza de tu amor y en el poder de tu perdón está la sanidad de mi alma, el consuelo a mi dolor... Sáname, toca mi vida, lléname. Derrama en mí una nueva unción, quiero tener mi corazón unido a tí, sáname. Tu respuesta es como una voz de lejos, un soplo delicado que se acerca y penetra hasta lo más profundo de mi ser, abriendo todas las puertas de mis habitaciones para impregnarlas de sutiles fragancias. ¡Conquista mi corazón Señor, quiero latir al son de tu vida!, sé que aunque mis valles se vistan de muerte o mis desiertos de soledades, siempre "nuevas cosas haces”.  

No importa que el día amanezca muy gris y haga que el sol hoy me llore, puedo pintar ese cielo de azul con sólo pensar en su nombre. Y aunque mi mundo se vista al revés y quieran gigantes vencerme, sé que jamás me podrán detener, porque...  Todo lo puedo en Jesús, todo lo puedo en Él, todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Todo lo puedo en Jesús, todo lo puedo en Él, todo lo puedo en Cristo que me fortalece... No importa si hoy la tristeza me habló con voces de melancolía, con sólo escuchar un momento su voz podré dibujar la alegría. Y aunque la noche me quiera asustar con voces lejanas y ausentes... Sé que a tu lado yo puedo luchar, porque... Todo lo puedo en Jesús, todo lo puedo en Él, todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Todo lo puedo en Jesús, todo lo puedo en Él, todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Y revestida de tu poder, divisando nuevas conquistas en mi horizonte,  sólo deseo hablar de Ti y cantarle al mundo tu nombre. ¡Que  mi voz trascienda los tiempos y viaje donde la lleve tu viento! ¡Que eternamente recuerden que existe un LUGAR SECRETO donde mi Dios se encuentra conmigo y adorna mi ser con su cielo! 

Descubro en Ti un lugar donde tu gracia, se vuelve mi verdad y mi esperanza. Encuentro en Ti la llave de mi anhelo, un cielo que es amor, amor perfecto. Descubro en Ti un lugar donde tus palabras, deshacen mi ansiedad y llenan mi alma, y escriben hoy la historia de mis sueños, historias de perdón y un paraiso eterno. Y es que tu amor me mueve, tu amor me conmueve, tu amor me habla de Ti. Y es que tu amor me salva, tu amor me sana, tu amor me enseña a vivir. Sólo tu amor, sólo tu amor. Descubro en Ti mi paz en la batalla y sé que eres real cuando me llamas y me hablas de tu gracia y tu consuelo y adornas mi ilusión con mil destellos. Descubro en Ti un lugar donde tus aguas, me inundan de esplendor y llenan mi alma, y calman toda sed en mis desiertos, corriendo en mi interior para seguir venciendo. Y es que tu amor me mueve, tu amor me conmueve, tu amor me habla de Ti. Y es que tu amor me salva, tu amor me sana, tu amor me enseña a vivir. Sólo tu amor, sólo tu amor. Y aunque me sienta sin más fuerzas y me quiera rendir, Tú me darás la fortaleza y el camino a seguir . Y aunque yo sienta que me apago y ya no puedo vivir, en Ti yo venzo mi tristeza y vuelvo a sonreir. Y es que tu amor me mueve, tu amor me conmueve, tu amor me habla de Ti. Y es que tu amor me salva, tu amor me sana, tu amor me enseña a vivir. Sólo tu amor, sólo tu amor.

San Francisco , 22 de Marzo de 2016

Raquel Reguera

Booklet mi lugar secreto

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